
En muchas situaciones uno puede encontrarse bajo el agua o fuera del agua. La mayor parte de las veces tropezamos y no nos vemos caer. Porque cuando uno se cae al agua, no duele, y por lo tanto no sabés que tanto caíste ni por cuanto tiempo te encontras ahi. En esos momentos, estás aguantando la respiración, viendo como se mueven objetos sin forma y oyendo los ruidos amortiguados provenientes de la superficie. Podés pasar mucho tiempo ahi sin darte cuenta y a la vez, no querés a volver a la orilla. Más allá de que es una realidad de la que queres escapar, regresar a tierra exige un gran esfuerzo personal. Pero una vez que ya volviste a donde pertenecías y el aire ingresa a tu cuerpo, sos capaz de ver las cosas como son, de finalmente no tropezarse con las piedras de la orilla. Por otro lado, siempre es bueno dejarte caer, y volver a subir. Dicen que el agua es buena para la salud, yo que sé.